Por Carlos Alberto Rosales
@Carlos85458323
El pasado fin de semana, para ser más preciso, el domingo 6 de agosto, festejó su cumpleaños Pedro Joaquín Coldwell, el político quintanarroense a quien todos han tratado de emular pero que nadie a partir de él, lo pudo superar políticamente.
Por supuesto pudimos saludarlo como lo hacemos siempre y, honramos al cozumeleño que, más alto llegó en la carrera política impoluto. Sus sucesores, todos sin excepción lo quisieron superar y nadie lo ha podido lograr hasta el presente.
El ejemplo de un político honesto, con cualidades de buen servidor público es hoy por hoy, una especie en extinción, difícil de encontrar. De allí los méritos de Pedro Joaquín Coldwell y su ejemplo para la dirigencia vernácula.
Tutti i ladri
Que los gobiernos de los últimos sexenios han sido desleales en sus promesas y corruptos con los dineros públicos no es ninguna novedad. Hasta en la actualidad está hipótesis es más o menos aceptada, incluso entre los adherentes al proyecto político en desarrollo.
Los políticos, los funcionarios de estado y municipios viven inmersos en sus propias mentiras de campaña y, en las promesas de ser transparentes, impolutos pero todos, tarde o temprano sucumben ante una realidad inevitable. Egresan de la función pública como canario en una mina de carbón.
Esto lo digo a modo de ejemplo recordando que los mineros avanzaban con un canario enjaulado cuando exploraban vetas nuevas en una mina. Era entonces, que soltaban al pajarillo que era el que percibía primero la existencia de gases tóxicos. La señal era clara, el peligro era inminente.
En las sociedades avanzadas, los ciudadanos merecen el respeto del Estado. En nuestro país y en Quintana Roo en particular la hipocresía general hace que todo esto nos hace víctimas de un subdesarrollo político donde los mandamases tratan de imponer su tutelaje.
Un gran hombre alguna vez me dijo que, los políticos que se enriquecen a costa del erario público, es imprescindible que vayan presos, sean éstos políticos, hombres de negocios o, quienes sean que integren la “mafia del poder”. Hay que investigarlos en su apogeo y no en su salida porque el silencio es una forma de complicidad.
Sólo en lo personal, pero entornado en lo político
Se lo nota solo, preocupado y, distante en muchas de las fotos que su séquito hace circular en los medios y redes. La soledad del poder es inminente y si esta viene acompañada de la pérdida del mismo es irreductible.
El gobernador, está solo y entornado por “personeros” que nada saben de estrategias y políticas públicas. Empieza a hacer mella en él, el titubeo que ha manifestado históricamente cuando las cosas no salen como quiere o le dicen.
Estamos en una situación comprometida y, debemos apoyar al gobernador sin cortapisas.
Quedan poco más de cuatro años del sexenio. Con las situaciones limites en materia de inseguridad y la problemática del recale de sargazo están en riesgo nuestros destinos turísticos. Apoyemos al primer mandatario para que logre sortear este mal momento y no caigamos en un vacío de poder.
Se deben implementar audiencias y consultas públicas ciudadanas sobre los principales problemas que enfrentamos como sociedad para poder ayudar a paliar la grave crisis que enfrentamos todos los ciudadanos.