Los uniformes de Lili, más allá de la gratuidad

Arponazos / El alcance social y económico de los uniformes obsequiados por la presidenta municipal de Solidaridad, Lili Campos, va más allá de la gratuidad // Ofrece a los estudiantes y padres de familia diversas ventajas colectivas e individuales, principalmente seguridad, integridad, pertenencia e igualdad, entre otros

Por Alejandro Vargas

Los 33 mil uniformes escolares que son distribuidos en las escuelas públicas del municipio de Solidaridad van más allá de la gratuidad y el beneficio económico a los padres de familia; ofrecen otras ventajas que van de lo individual, lo familiar y lo colectivo.

Además, esta acción nunca antes vista en el municipio de Solidaridad, muestra la visión integradora y generosa de la presidenta municipal Lili Campos Miranda, pues combate la desigualdad en las aulas, impide el clasismo entre estudiantes, genera ahorro a la economía familiar, pero sobre todo ofrece un mensaje contundente de apoyo a los maestros que se esfuerzan día a día en la formación académica y disciplina del alumnado.

Es cierto que se invirtieron más de 22 millones de pesos en la indumentaria escolar para ser regalados a niñas y niños de 89 planteles de nivel primaria de todo el municipio, dinero que sin duda llegará a los hogares de las niñas y niños que recibieron el obsequio, ya que los padres de familia no gastarán en ello.

Pero hablemos de las otras ventajas que ofreció la entrega gratuita de los uniformes. Muchos expertos y educadores afirman que el portar uniformes genera un sentimiento de pertenencia y arraigo en el alumnado.

Combate la desigualdad, ya que se evitan comparaciones entre los alumnos por las prendas de vestir, y con ello se reduce la violencia en las aulas y evita burlas entre niñas y niños. Es bien sabido que por su humilde forma de vestir muchos estudiantes son víctimas de otros de sus compañeros con mayor posibilidad de ir al colegio mejor vestidos. Es decir que se erradica el bullying escolar por vestimenta.

Con los nuevos uniformes no hace falta tener ropa diferente para cada día, no existe presión sobre qué ponerse o sobre si la ropa gustará o causará burlas. Disminuye la presión sobre las marcas de moda y la imagen personal. Se tarda menos tiempo en arreglarse, ya que no hay que decidir.

Los uniformes gratuitos también ayudan a los chicos y chicas a sentirse parte de un colectivo y crear sensación de grupo, lo que beneficia las buenas relaciones entre todos, ello gracias a que fomenta la confianza, ofrece seguridad y estimula la participación.

Permite la identificación con facilidad a los menores de un centro escolar en las salidas de las escuelas, y ayuda a distinguir a personas ajenas que pueden poner en riesgo a las niñas y niños porque para nadie es extraño la aparición repentina de comerciantes de drogas, raptores, etc. También ayuda policías municipales a identificar fácilmente a los estudiantes cuando estén frente a algún riesgo.

Estas ventajas también son de gran ayuda para los maestros, pues no tienen que lidiar con los conflictos entre alumnos por bullying de indumentaria, al darle el sentido de pertenencia a los estudiantes les ayuda a mantener las aulas limpias y el mobiliario en buen estado, y les permite la integración del grupo que se refleja en mayor participación del alumnado y mejor aprendizaje.

Por eso, los uniformes de Lili Campos más que un generoso obsequio es toda una estrategia de integración, unidad y calidez nunca antes vista en el municipio de Solidaridad. Hoy soplan mejores vientos para todos.   

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