Playa del Carmen.— La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo volvió a demostrar su “mano dura” contra el crimen organizado… o al menos contra los que venden por gramos. Con bombo y platillo, anunció la vinculación a proceso de nueve personas por delitos relacionados con el narcomenudeo en Playa del Carmen, Tulum y Cozumel.

Los héroes del día, según el boletín oficial, son los jueces de control que decidieron encarcelar a Francisco Javier “N”, Brandon “N”, María Esther “N”, Pablo Francisco “N”, Rubén “N”, Miguel Ángel “N”, Jorge Miguel “N”, Manuel Omar “N” y Fredy Enrique “N”, todos presuntos vendedores de marihuana, cocaína y metanfetamina… en dosis que, probablemente, no rebasaban el gramaje de una cajetilla de cigarros.
Mientras tanto, los verdaderos dueños del negocio —los que mueven toneladas, compran propiedades y financian campañas políticas— siguen disfrutando de la brisa caribeña, sin prisiones preventivas ni audiencias pendientes.
Pero eso sí: la FGE puede presumir nueve éxitos más en su lista de “logros”, lo que sin duda contribuirá a reforzar la sensación de seguridad en el estado… o al menos el boletín de prensa.
En Playa del Carmen, tres personas fueron detenidas por “posesión simple con fines de suministro” (traducción: traían unas bolsitas). En Tulum, otros tres por “posesión de marihuana”, y en Cozumel, dos más por cocaína y metanfetamina. Todos enfrentarán prisión preventiva justificada, lo que en Quintana Roo ya parece más automática que el aire acondicionado de un hotel todo incluido.
Así, entre microdetenciones y macrocomunicados, la Fiscalía continúa su cruzada contra el narcomenudeo: una batalla donde los peces pequeños siempre pagan los platos rotos, mientras los tiburones siguen nadando libres en las aguas turquesa del Caribe.


