El concejal reconoció que ha recibido inconformidades de manera directa por parte de usuarios, además de estar al tanto de los señalamientos que circulan en redes sociales, por lo que adelantó que se buscará una reunión con los responsables de la empresa para revisar a fondo su actuación y el cumplimiento de los lineamientos establecidos.
Entre las principales denuncias, Santos Morales destacó la práctica de esperar el vencimiento exacto del tiempo pagado para colocar de inmediato los inmovilizadores, conocidos como “arañas”, una acción que ha sido percibida por los conductores como deliberada y recaudatoria, más que como un mecanismo de ordenamiento vial.
A esta situación se suma el mal funcionamiento de varios parquímetros, lo que obliga a los usuarios a caminar varias cuadras para encontrar una máquina operativa. Durante ese trayecto, el tiempo de estacionamiento continúa corriendo y, al regresar, muchos conductores encuentran su vehículo ya inmovilizado, pese a haber intentado cumplir con el pago correspondiente.
Otro punto que será revisado es el de la supuesta tolerancia en el tiempo de estacionamiento. Aunque la empresa asegura que existe un margen adicional antes de aplicar sanciones, no está claramente definido cuántos minutos contempla ni bajo qué criterios se aplica, lo que genera confusión y molestia entre los usuarios.
El regidor explicó que este tema se analiza de manera coordinada con la Dirección de Tránsito Municipal, ya que personal de esta dependencia participa tanto en la colocación de inmovilizadores como en la aplicación de multas. El objetivo, subrayó, es garantizar un procedimiento justo, transparente y debidamente regulado, especialmente en una zona turística donde la percepción de abusos puede afectar la imagen del destino.
Finalmente, Santos Morales aseguró que desde el Cabildo se buscará poner límites claros a la operación de Playa Parq, corregir prácticas que resulten lesivas para la ciudadanía y asegurar que el sistema de parquímetros cumpla su función de ordenamiento vial sin convertirse en un mecanismo de sanción arbitraria.






