PLAYA DEL CARMEN, Quintana Roo.- El impacto del sargazo ya no solo se refleja en las playas del Caribe Mexicano. Ahora comienza a sentirse también en las finanzas públicas.
Ante la incertidumbre económica generada por la disminución de la ocupación hotelera y los costos asociados al combate de la macroalga, el Cabildo de Playa del Carmen autorizó por unanimidad solicitar un anticipo de hasta 50 millones de pesos de las participaciones federales correspondientes al Ramo 28.
La medida permitirá al gobierno municipal disponer de recursos que originalmente recibiría en los próximos meses, con el objetivo de fortalecer su liquidez y garantizar la operación de los servicios públicos ante un escenario económico complejo.
El tesorero municipal, Guillermo Andrés Brahms González, rechazó que la operación represente la contratación de deuda pública, al explicar que se trata de un adelanto de participaciones federales que posteriormente serán reintegradas mediante descuentos programados.
“Es para tener ese colchón por cómo están las cosas. Son recursos de libre disposición y podrían utilizarse incluso para cubrir nómina si fuera necesario. Lo que estamos haciendo es prevenir”, explicó.
De acuerdo con el funcionario, Playa del Carmen recibe aproximadamente 25 millones de pesos mensuales provenientes del Fondo General de Participaciones del Ramo 28, por lo que el anticipo autorizado equivale a dos meses de estos recursos.
El convenio contempla que el adelanto sea reintegrado gradualmente durante los próximos seis meses mediante descuentos a las participaciones futuras que corresponden al municipio.
Brahms González reconoció que el recale masivo de sargazo se ha convertido en una amenaza económica para el principal destino turístico del municipio, ya que afecta la ocupación hotelera, incrementa los costos de limpieza y genera una desaceleración en la actividad económica local.
“El sargazo es un problema serio porque impacta directamente al turismo, afecta la ocupación hotelera y termina repercutiendo en toda la economía local”, sostuvo.
La situación adquiere relevancia porque Playa del Carmen depende en gran medida de los ingresos vinculados al turismo. Menos visitantes significan menos consumo, menor actividad económica y una presión adicional sobre las finanzas municipales.
Durante la sesión de Cabildo, ningún regidor solicitó el uso de la palabra para debatir la propuesta. Incluso los representantes de oposición, pertenecientes al PAN y PRI, optaron por no intervenir.
Finalmente, la solicitud fue aprobada por unanimidad, autorizando a la presidenta municipal Estefanía Mercado y al tesorero municipal a suscribir el convenio correspondiente con la Secretaría de Finanzas y Planeación del Gobierno del Estado.
Más allá de la formalidad administrativa, la decisión deja un mensaje claro: el sargazo ha dejado de ser únicamente un problema ambiental y turístico para convertirse también en un factor que comienza a presionar las finanzas públicas de uno de los municipios más importantes de Quintana Roo.


