Playa del Carmen, Quintana Roo, 2 de febrero de 2026.— La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales dio un paso clave en el Senado de la República, al quedar listo el proyecto de dictamen que plantea transformar el modelo de trabajo en México bajo criterios de justicia social, salud pública y equilibrio entre vida laboral y personal.
Durante un encuentro con trabajadores de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en Playa del Carmen, el senador Eugenio Gino Segura explicó que la iniciativa responde a una necesidad estructural del país, al buscar condiciones laborales más humanas y sostenibles, sin afectar la productividad ni la estabilidad económica.
Ante integrantes del sindicato, encabezados por Martín de la Cruz Gómez, el legislador detalló que el dictamen es resultado de un amplio proceso de diálogo nacional. De acuerdo con lo expuesto, se realizaron alrededor de 50 reuniones en distintas regiones del país, con la participación de más de dos mil empresas micro, pequeñas, medianas y grandes, con el objetivo de construir consensos entre trabajadores y empleadores.
En su intervención, Martín de la Cruz subrayó que Quintana Roo se caracteriza por su fuerza laboral capacitada y orientada al servicio, especialmente en sectores estratégicos como el turismo. En ese contexto, afirmó que la reducción de la jornada laboral es una demanda histórica que permitirá elevar la calidad de vida de las y los trabajadores sin comprometer la competitividad del estado.
El dirigente sindical recordó que esta lucha ha sido impulsada a nivel nacional por Isaías González Cuevas, quien ha sostenido que la disminución de horas laborales es una condición necesaria para avanzar hacia un desarrollo más justo e incluyente.
Por su parte, el senador Gino Segura señaló que la propuesta cuenta con el respaldo político del nuevo gobierno federal y que la prioridad de la presidenta Claudia Sheinbaum es mejorar las condiciones de la clase trabajadora sin desatender al sector productivo, razón por la cual la reforma contempla una implementación gradual.
De acuerdo con el calendario planteado, la jornada laboral se reducirá de 48 a 46 horas semanales en 2027; posteriormente a 44 horas en 2028; a 42 horas en 2029; y finalmente a 40 horas en 2030, antes de la conclusión del actual sexenio. Este esquema permitiría a las empresas adaptarse de manera progresiva a los cambios.
El avance del dictamen en el Senado marca un punto de inflexión en la política laboral del país, al abrir la puerta a uno de los cambios más significativos en décadas en materia de derechos laborales y bienestar social.