Una mujer y sus dos hijas fueron localizadas en Chetumal. Según la Fiscalía, las llamadas estaban vinculadas con el penal de Ciudad Victoria, Tamaulipas.
Othón P. Blanco, Quintana Roo.— Una familia de Xul-Há perdió 15 mil pesos en una extorsión virtual en la que sujetos desconocidos exigieron inicialmente 200 mil pesos por la supuesta liberación de una mujer y sus dos hijas menores de edad. Las tres fueron localizadas posteriormente cerca de una plaza comercial de Chetumal, informó la Fiscalía General del Estado.
Los hechos ocurrieron la tarde del 5 de octubre de 2026. De acuerdo con las primeras investigaciones, los responsables contactaron a la madre cuando se encontraba con sus hijas en su domicilio y se hicieron pasar por personal de una institución gubernamental para inducirla a trasladarse a Chetumal.
Después, mediante amenazas y engaños, la mantuvieron incomunicada de sus familiares y le hicieron creer que ella y las menores estaban en peligro.
Los sujetos también llamaron al esposo de la mujer y padre de las niñas para exigirle 200 mil pesos, bajo amenazas de causar daño a su familia. Posteriormente redujeron la exigencia a 100 mil pesos y solicitaron distintos depósitos.
El hombre transfirió un total de 15 mil pesos antes de pedir ayuda a las autoridades. Aproximadamente a las 20:00 horas, familiares reportaron el caso a la Fiscalía, que canalizó la atención a la unidad especializada en secuestro y extorsión.
Policías de Investigación y un agente del Ministerio Público acudieron a Xul-Há para recabar información y establecer las primeras líneas de búsqueda.
La Fiscalía señaló que identificó los números utilizados en las llamadas y que, conforme a las diligencias realizadas, las comunicaciones estaban vinculadas con el Centro Penitenciario de Ciudad Victoria, Tamaulipas.
El operativo permitió localizar a la mujer y a sus dos hijas cerca de una plaza comercial de Chetumal. El comunicado no reporta detenciones ni informa de la recuperación del dinero depositado.
La dependencia exhortó a la población a no realizar depósitos ante llamadas amenazantes o afirmaciones de que un familiar está privado de la libertad, y a solicitar apoyo de las autoridades.