Valeria Rindertsma, presidenta de AMEXME Riviera Maya, advirtió que la propuesta de elevar el cobro de 983 a mil 334 pesos podría agravar las dificultades del sector turístico.
Playa del Carmen, Quintana Roo.— Representantes empresariales de la Riviera Maya acudieron a la Cámara de Diputados para exponer su preocupación por el posible incremento al Derecho de No Residente (DNR), ante un escenario de menor llegada de visitantes y dificultades para los negocios vinculados al turismo.
Valeria Rindertsma, presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (AMEXME), Capítulo Riviera Maya, gestionó el encuentro ante la Comisión de Hacienda. La acompañó Offner Arjona, presidente de la Asociación de Pequeños Hoteles de Playa del Carmen.
De acuerdo con Rindertsma, la propuesta del paquete fiscal 2027 plantea elevar el DNR de 983 a mil 334 pesos: una diferencia de 351 pesos, equivalente a un incremento de aproximadamente 35.7 por ciento.
La empresaria sostuvo que este ajuste se sumaría al aplicado en 2025 y que, según su cálculo, el aumento acumulado alcanzaría alrededor de 55 por ciento en dos años.
Durante el encuentro, pidió a los legisladores considerar las condiciones que enfrenta Quintana Roo antes de aprobar mayores cobros a los visitantes internacionales.
“Nuestra intención es sensibilizarlos acerca de la coyuntura que enfrenta Quintana Roo”, expresó. Señaló que la disminución de visitantes, la cancelación de asientos y rutas aéreas y la menor ocupación hotelera están afectando la actividad económica.
Rindertsma afirmó que las dificultades también alcanzan a restaurantes y otros establecimientos, con cierres de negocios y pérdida de empleos.
“En Quintana Roo toda la cadena productiva depende de manera directa e indirecta del turismo”, remarcó.
La representación empresarial planteó así su preocupación por el impacto que podría tener un nuevo incremento al DNR en una entidad cuya economía mantiene una fuerte relación con la actividad turística. El aumento fue presentado como una propuesta, por lo que no debe confundirse con un cobro ya aprobado.