El Malpensante / El objetivo de una Ley de Seguridad Interior

Por Carlos Alberto Rosales
@Carlos8545832
El problema de la seguridad interior en determinadas áreas geográficas, ha rebasado a las autoridades locales. El caso testigo más cercano es lo que nos ha sucedido este año en Quintana Roo, que con el recambio de sexenio, se ha disparado la cantidad de los hechos de violencia y tenemos en Cancún, el destino más visitado de Latinoamérica con una tasa de 200 crímenes violentos hasta el día de hoy.

Lo mismo acontece en la Riviera Maya, donde los crímenes superaron los 50 y, en menor cantidad la inseguridad ha llegado a destinos donde hasta donde hace poco no se conocía esta problemática de violencia.
La agenda de la inseguridad a nivel nacional impuso en la parlamentaria, la necesidad de regular de un modo claro, preciso y público, la actuación de las Fuerzas Armadas en el sistema l de seguridad interna –o de seguridad pública o ciudadana.
Pero es evidente que más allá de los considerandos de una Ley de Seguridad Interna que regule el accionar de los militares en la lucha contra el crimen organizado, el narcotráfico y la inseguridad ciudadana, esta deberá tener sujeción al poder civil y al control parlamentario.
La ley de Seguridad Interior debe disponer un mecanismo de control parlamentario, a través de una Comisión bicameral (senadores y diputados) de fiscalización de los órganos y actividades de seguridad interior.
La comisión debe ser la responsable de verificar que el funcionamiento de los órganos del sistema, se ajuste a lo preceptuado en normas constitucionales, legales y reglamentarias, constatando la estricta observancia y respeto de las garantías individuales consagradas en la Constitución y en los instrumentos internacionales de derechos humanos.
Por lo antes expuesto y a tales efectos la Comisión parlamentaria debería poseer amplias facultades de investigación y, producir anualmente un informe público a las Cámaras de Senadores y de Diputados y un informe secreto dirigido a las Cámaras referidas y al Poder Ejecutivo nacional, en el cual informe respecto de los resultados de la labor desarrollada y las mejoras que crea necesario implementar.
Destino limpio y seguro
Prácticamente con la temporada de vacaciones de las fiestas decembrinas, el Ayuntamiento de Isla Mujeres y, su presidente municipal Juan Carrillo Soberanis han iniciado las labores para mantenerlo en orden en el marco de una imagen urbana prolija afianzada en la seguridad que el destino ofrece al turismo y, la limpieza que hace de este “pueblo mágico”, la isla por excelencia del Caribe Insular.
Cada año, la Isla recibe más de 2 millones de turistas de los Estados Unidos, Canadá, Europa y otras latitudes más los visitantes permanentes de México. Esto representa una fuerte derrama económica para las familias isleñas y el país.

El edil Juan Carrillo Soberanis, declaró en días pasados que; “Desde el inicio de mi administración hemos trabajado con mano fuerte para lograr que Isla Mujeres sea el destino

 

turístico más importante del Caribe Mexicano, no únicamente por sus bellezas naturales sino por la limpieza, el cuidado y la seguridad que sólo se alcanzan a través del trabajo coordinado de distintas dependencias para asegurar el bienestar de nuestros visitantes y un mayor beneficio económico para los isleños”. Y, es un objetivo que ha logrado plenamente al haber logrado altos niveles de ocupación hotelera durante todo 2017. Como expresara el director general de Turismo de Isla Mujeres, José Castillo “el municipio se encuentra en el mejor momento…” ya que, los turistas se lleven una excelente imagen de este hermoso Pueblo Mágico y los isleños obtienen muy buenos beneficios económicos a través de más y mejores empleos.
La difícil batalla de la transparencia
En una interesante apreciación sobre Transparencia y Corrupción, Jaqueline Peschard, ex presidenta del Instituto Federal de Acceso a la Información Pública tuvo consideraciones sobre que la transparencia es insuficiente, aunque “insustituible” para cambiar regímenes políticos y, combatir la corrupción. Expreso: “Los mexicanos son muy pujantes para enfrentar los retos al inicio, pero cuando ven el potencial de los diseños normativos, como en el caso la transparencia, meten reversa o freno…” Y, por lo visto, esto es una realidad absoluta que estamos viviendo en carne propia.
Medios de comunicación tradicionales viven en un mundo paralelo
El presente de los medios de comunicación tradicionales ante la avasallante presencia de las plataformas digitales y sus nuevas formas de plantear la información nos llevan a la conclusión que: “medio tradicional que no se adapte al cambio tecnológico y realice rápidamente un proceso de conversión hacia lo digital va a tener serias dificultades de sobrevivir.
Como expresara el crítico del New York Times, Jon Pareles. Las redes sociales trajeron la desintermediación o sea, la eliminación del intermediario. Que internet hace a todos los negocios, artes y profesiones que agrega y reorganiza.
No obstante, el papel no va a desaparecer y quizás pase lo mismo que con la música y el teatro que hasta el invento de los cines, tenían capacidad para miles de espectadores con puesta en escena de multitud de músicos y actores con varias funciones a diario. Las plataformas digitales y toda nueva tecnología nos imponen la actualización e innovación permanente para no quedar fuera del negocio de la comunicación. No es lo mismo un medio que una red social por el simple hecho que un medio tradicional produce contenidos ya sea en periódicos, televisión radio, etc. Las redes sociales van tendiendo a producir contenidos pero, esencialmente lo que nos brindan es conectividad pero solo con esto e informaciones que muchas veces no son fiables han logrado apropiarse en el último lustro del 80 por ciento de la publicidad mundial tradicional y, sólo si hablamos de Facebook, Google y algunas más. Los medios tradicionales deberán hacer un gran esfuerzo para superar este proceso de transición y ponerse creativos para lograr nuevas técnicas que les permitan comercializar centímetros, segundos en periódicos, televisión y radiofonía porque de otra manera el sistema de producción de sus contenidos no podrá seguir financiándolos.