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OPINIÓN PORTADA 

Jordi Gerard Martí Morales, promotor del referéndum en Solidaridad es un vendedor de sueños, en Quintana Roo ha entregado títulos “doctor honoris causa” por medio de las inexistentes “Fundación Mexicana de Medicina y Cultura A.C.” y el “Consejo Universitario de Naciones Unidas”, de las cuales dice ser presidente

Jordi Gerard Martí Morales, promotor del referéndum en Solidaridad es un vendedor de sueños, en Quintana Roo ha entregado títulos “doctor honoris causa” por medio de las inexistentes “Fundación Mexicana de Medicina y Cultura A.C.” y el “Consejo Universitario de Naciones Unidas”, de las cuales dice ser presidente

**Entre sus “galardonados” se encuentran la coordinadora de comunicación social del Gobierno del Estado, Haide Serrano Soto; el diputado independiente Juan Carlos Pereyra Escudero; y Guadalupe Reyes Pinzón, fiscal especializada para delitos contra la mujer y por razones de género

Por Alejandro Vargas

#Arponazos

La versatilidad para engañar del promotor del referéndum en Solidaridad, Jordi Gerard Martí Morales, no tiene límites. Por medio de las inexistentes organizaciones “Fundación Mexicana de Medicina y Cultura A.C.” y el “Consejo Universitario de Naciones Unidas”, de las cuales se dice ser el presidente, se ha dedicado a otorgar a diestra y siniestra títulos “doctor honoris causa” a personajes de la vida política y empresarial de Quintana Roo.


La última entrega de sus “galardones” la realizó en mayo de 2018, realizada en el auditorio del Tec Milenio, en donde entregó los reconocimientos a 22 personas, entre las que estuvieron Elizabeth y Humberto Dupeyrón; el empresario Miguel Ángel Lemus; la coordinadora de Comunicación Social del Gobierno del Estado, Haydé Serrano Soto; Guadalupe Reyes Pinzón, fiscal especializada para delitos contra la mujer y por razones de género; Juan Manuel Ayala Guarro, coordinador estatal de la Policía Federal en Quintana Roo; Carlos Álvarez Escalera, último procurador General de Justicia del estado y primer fiscal en la entidad; Carlos Bustos, director de la Policía Turística del municipio Benito Juárez, y Joaquín Morales, director general de Seguridad Pública y Tránsito de Solidaridad.

Aquel día, el mago Jordi Gerard Martí Morales en su papel de presidente de la inexistente Fundación Mexicana de Medicina y Cultura A.C., les recordó a los nuevos doctores honoris causa que “el título que les fue otorgado no es la culminación de su larga trayectoria, sino el principio de muchas acciones más”.

Dos meses después, en julio de 2018, el diputado independiente Juan Carlos Pereyra recibió su “doctorado honoris causa” en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, con sede en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez. El reconocimiento que recibió el legislador se lo hace el también inexistente “Consejo Universitario de Naciones Unidas”, del cual el Jordi Gerard Martí Morales también es el presidente.

El Jordi Gerard Martí Morales, nombre del cual también hay fuertes indicios de que es un alias, opera por medio del cuestionado Instituto Mexicano de Líderes de Excelencia (Imele) que preside Jorge Fernández Herrera.
El Jordi, sin mayores méritos también cuenta con su título “doctor honoris causa”, lo que le vale ponerse el prefijo “doctor” aunque no cuenta ni con un certificado de secundaria ni mucho menos de preparatoria.

Como se sabe el Imele ha otorgado el título honoris causa a personajes que no cuentan siquiera con estudios universitarios, o peor aún a personajes de cuestionada reputación como el expresidente de municipal Gregorio Sánchez Martínez, o personajes de la farándula.

Y aunque sus reconocimientos no tienen ninguna validez académica, los promotores del mismo consideran que sí, y aseguran que incluso puede equipararse a los que otorgan las instituciones educativas.

Es así que el Imele no ha tenido empacho en entregar el título de Doctor Honoris Causa a decenas de políticos, empresarios y conductores de televisión que usted, amable lector, bien podría cuestionar por su pobre contribución social o bien porque han estado inmiscuidos en escándalos políticos y mediáticos.

Solo por mencionar algunos casos, el Imele ha doctorado al llamado caza fantasmas mexicano, Carlos Trejo; al investigador del fenómeno OVNI, Jaime Maussan; al cómico Carlos Villagrán (conocido como Kiko), y al secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, Manuel Vallejo Barragán, por su “defensa de los derechos laborales de los trabajadores”. Otros miembros de la lista son: el magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Jalisco, Leonel Sandoval Figueroa; el ex diputado priista, Alberto Maldonado Chavarín; la velocista Ana Gabriela Guevara; el conductor de televisión Coque Muñiz; la actriz Geraldine Bazán; el cantante Laureano Brizuela; la actriz Rosa Gloria Chagoyán, conocida como “Lola la trailera”; la productora Carla Estrada; el modisto Mitzy; y hasta el obispo Onésimo Cepeda.

Se sabe que también ha doctorado al presidente municipal de Cuquío, el médico veterinario Adrián Cornelio González Fernández. Sí, el político conocido como el ‘Layín Jalisciense’ que saltó a la fama en medios nacionales por haber reconocido en un acto público sus desfalcos a las arcas municipales en las dos ocasiones anteriores que fue alcalde del mismo municipio, una con el PAN y la otra con el Partido del Trabajo. “Aunque robemos, lo vamos a repartir; mi sueldo va a ser donado a las personas de muy bajos recursos, ¿por qué?, porque ya he robado mucho”, exclamó en un acto público.

Lo cierto que hay de títulos a títulos, pues los del Imele se otorgan con una recomendación de El Jordi, pero por ejemplo los que otorga la Universidad de Quintana Roo (Uqroo) según el Capítulo XV del reglamento universitario referente a “Estímulos y Sanciones”, artículo 53 refiere que.- La Universidad establecerá programas encaminados a estimular y reconocer a los miembros de la comunidad universitaria, en función del desempeño personal e institucional, conforme a las disposiciones reglamentarias que al efecto expida el Consejo Universitario.

Y el artículo 54 apunta que “La Universidad, por acuerdo del Consejo Universitario, a propuesta del rector, podrá otorgar grados de Doctor Honoris Causa y otras distinciones académicas, a personas integrantes de la Universidad, o que no pertenezcan a ella, que por sus relevantes méritos académicos, o por sus acciones en beneficio de la humanidad, se hagan acreedores a ello”.

Es decir que un grupo de respetables académicos realizan un análisis riguroso y minucioso de los nominados para decidir quién merece ese título. O por ejemplo, en la Universidad de Guadalajara en su Ley Orgánica señala en su capítulo tercero del Reglamento para Otorgar Galardones y Méritos Universitarios que los propuestos deben tener: reconocida capacidad y honorabilidad; reconocimiento local, nacional e internacional; excelentes contribuciones en cualquier campo de las ciencias y las artes; tener un mínimo de 25 años de labor profesional (en el caso de académicos); contar con artículos, publicaciones y/o referencias periodísticas.

Así las cosas, vemos que el Jordi Gerard Mari Morales mago, antrero de poca monta, merolico vinculado a Luis Esteban Veytia Bravo, condenado a dos años de presión en Estados Unidos por traficar armas a México, no tiene límites para timar a la gente.

Hasta el este momento se ha detectado que el Jordi a inventado al menos cuatro asociaciones civiles para realizar su entramado perverso: el “Cuerpo Diplomático de Paz para Los Estados Americanos AC”, la “Fundación Mexicana de Medicina y Cultura A.C.”, el “Consejo Universitario de Naciones Unidas”, y la Asociación Nacional de Locutores en el Sureste.

Fuente: Ligas de interés:

https://www.lajornadamaya.mx/…/Nuevos-doctores–honoris-cau…

https://noticaribe.com.mx/…/presume-juan-carlos-pereyra-do…/
http://quintanaroohoy.com/…/siembran-miedo-rumbo-a-comicios/

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